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bull168Escucha a través de EXA Monterrey el podcast Por el placer de vivir con el Doctor César Lozano en donde se habla de Ciberbullying. El tema es tratado además en compañía de Daniel Castañeda, representante en la zona norte de la república mexicana por parte de Fundación en Movimiento.

Descarga el Podcast

 

bull166Hoy vamos a compartir una Guía editada por el Defensor del Menor en la Comunidad de Madrid, que nos habla de uno de los temas de más triste actualidad: el bullying o maltrato entre iguales.

La Guía para padres

La guía se inicia con unas historias de chicos y de chicas, en las que nos describen a varios personajes de ambas historias y luego nos las cuentan a modo de cómic, por lo que se convierten en una buena herramienta educativa, no solo para nosotros, si no para que las usemos con nuestros hijos y les mostremos ambos casos.

Luego continua la guía definiendo lo que es el maltrato entre iguales o bullying, qué situaciones pueden considerarse como tal, quiénes son los participantes de estas situaciones y cuál es su papel.

En el siguiente apartado nos explican cómo actuar en caso de que sospechemos que nuestro hijo puede estar siendo víctima de una situación de bullying, y también cómo podemos detectar que está siendo víctima de maltrato, cuáles son las señales de sospecha.

También la Guía aborda el tema cuándo es nuestro hijo el que es el agresor, cuestión que también se debe tener en cuenta para saber cómo actuar, y también cuando es un mero espectador, que al contrario de lo que se cree, el ser un mero espectador fomenta el maltrato.

Finaliza con un apartado para que sepamos cómo actuar en caso de que siguiendo todas las pautas que nos indican, nuestro hijo siga siendo víctima del maltrato y un apartado de conclusiones muy acertadas.

Por todo ello os recomiendo a todos los que seáis padres que la leáis, y que la compartáis con otros padres, que se aprenden muchas cosas.

Ver artículo en contexto original | Vía Psicoglobalia.com

Descargar Guía: El Maltrato entre escolares.

 

bull159Pese a los esfuerzos que las autoridades educativas dicen hacer para combatir la violencia y el acoso escolar; erradicar el Bullying de los planteles educativos y evitar que niños y jóvenes sigan siendo víctimas de una constante agresión física, verbal o psicológica por parte de sus compañeros, la falta de una política pública bien definida en torno al tema y diseñada por verdaderos especialistas en el área, impide el cumplimiento de objetivos y con ello, la protección a los infantes para quienes el ser objeto de conductas agresivas ha convertido su mundo en poco más que un infierno.

El trágico deceso del niño Maximiliano René Licona Pelcastre ocurrida en el municipio de Huasca de Ocampo, donde el menor de 12 años de edad se quitó la vida al no soportar más las burlas y agresiones por parte de sus compañeros, confirma de manera contundente, que los programas y acciones que se han implementado en Hidalgo para combatir el Bullying, se reducen al fracaso y que es urgente el redefinir las políticas a implementar nuevos métodos antes de que se sigan generando tragedias.

Para nadie es desconocido que autoridades educativas y diversas instancias oficiales, promueven en Hidalgo los programas de “vacunación contra la violencia”, que en las aulas se “capacita” a docentes y directivos de planteles para evitar el Bullying e incluso, que se han adoptado del Instituto Politécnico Nacional y de la Universidad Nacional Autónoma de México, “métodos” como el “violentómetro” para implementarse en sitios donde el acoso escolar es creciente.

Pero con el hecho de que un solo niño se quite la vida porque no soportó la violencia ejercida en su contra por sus compañeros –insisto-, es un fracaso de lo que se ha hecho y confirma lo mucho que se ha dejado de hacer.

De acuerdo a información revelada por la policía municipal de Huasca de Ocampo, el niño Maximiliano de 12 años de edad, decidió privarse de la vida en el barrio La Palma de la comunidad de Ojo de Agua, colgándose de un árbol, ante la imposibilidad de seguir soportando la violencia escolar de la que era víctima en la escuela secundaria 220 ubicada en la localidad de Santo Tomas donde cursaba el primer año.

Dejó una carta póstuma en la que narró los motivos que lo llevaron al suicidio, algunas de las agresiones que tuvo que enfrentar y dispuso de sus pocos bienes entre los que dejó como herencia un teléfono celular a su menor hermana.

La vida trágica del menor, que culminó con su muerte por asfixia mecánica según reveló la necropsia de ley, debe ser motivo suficiente para que las autoridades educativas asuman con la responsabilidad que merece, la necesidad de combatir de manera seria y urgente, la innegable violencia que persiste en las aulas de muchos planteles y que lleva a un incontable número de niños al sufrimiento y la afectación de su estima y sus emociones sin encontrar solución al problema del Bullying.

De nada servirá que se investigue el caso que costó la vida a Maximiliano René Licona y que se sancione a los responsables del acoso escolar, si no se asumen programas realmente efectivos para combatir el fenómeno del cual él es solo un ejemplo, pero que debe bastar para que quede claro que no se está actuando de manera correcta.

Un niño perdió la vida por Bullying, pero son muchos más los que seguramente viven un similar infierno al que él sufrió, por lo que urge protegerlos y salvarlos de un destino que podría ser tan fatal como el de Maximiliano.

Ver artículo en contexto original | Vía SDPNoticias

 

estudiantesCuando los niños y adolescentes son intimidados en la escuela rara vez el asunto termina allí. Las repercusiones son muchas y a veces profundas. Comúnmente la relación de los niños con otros niños cambia. Los padres y, a veces toda la familia del niño se ven alteradas, a menudo a un grado insoportable. No sólo los niños pueden estar muy afectados por el acoso sufrido en la escuela, pero la posibilidad de tal daño es negado por aquellos que son ciegos a lo que puede suceder y sucede a un sinnúmero de niños y adolescentes que son víctimas en la escuela y reciben poca o ninguna protección. La represión del medio externo, genera cambios que causan displacer.

Todos, en algún momento de nuestras vidas, hemos viajado y experimentado las sensaciones que con ello vivimos. Viajar se puede convertir en una gran terapia para nuestra salud psíquica y física. Este sería el motivo o la causa por la cual el estudiar fuera un año funciona como un elemento generador de placer en la persona; o en su defecto reductor del displacer. Un estudiante que decide abandonar su medio debido a las constantes privaciones, el agobio y las restricciones sufridas en su entorno. Emprender un cambio de residencia supone una modificación en su vida cotidiana (estrés, miedos) que va a influir en la conducta, es una renovación en la rutina que afecta de forma favorable y beneficiosa tanto al cuerpo como a la mente, descubrir lo que no te gusta, aprender a salir adelante cuando surge un contratiempo haciendo que seamos más valientes y resolutivos, activamos nuestros sentidos y ponemos en nuestras vidas un poco de emoción, empaparnos de las culturas, costumbres, nuevas personas, nos hace ser más tolerantes y receptivos, de forma que nos ayuda a fomentar la empatía; abrir el alma a nuevos mundos, aprender del entorno y de todo aquello que se cruza en nuestro camino; conocer nuevos olores, sabores agudizando nuestra curiosidad.

Todos estos cambios que experimentamos en el interior, es a la vuelta de nuestro viaje cuando los notamos de forma más intensa. El principal aspecto de la función psicológica consiste en equilibrar las limitaciones y carencias de la vida cotidiana. Lo cual da una perspectiva de posibilidad, de crecimiento y de progreso.

Por ello, ante un evento de bullying que hayan sufrido alguno de nuestros hijos, una gran alternativa para la superación emocional del problema, es mandarlos un año a estudiar al extranjero, para que ese cambio radical externo se manifieste también en el interior, y la mayoría de las veces funciona muy bien.

La empresa Edulinks cuenta con excelentes programas para realizar estudios en el extranjero que pueden ser de mucho interés para padres de familia que quieren apoyar a sus hijos ante un caso de bullying.

 

bull144Con el paso del tiempo, la acumulación de conocimientos, la acumulación del dinero y el crecimiento poblacional, forzaron a las sociedades a concentrar las enseñanzas, así como la formulación y vigilancia de las reglas de convivencia en instituciones formales, como son las escuelas o institutos de enseñanza, por un lado y por otro las instituciones encargadas de promulgar las leyes y de procuración de justicia.

Sin embargo, en lo que concierne a los valores, el núcleo fundamental para su conservación y transferencia ha sido, y sigue siendo la familia, pues es dentro del seno de la familia donde los niños y jóvenes viven en primera instancia y por lo tanto adquieren los valores y patrones de conducta familiares que posteriormente repetirán en el núcleo social en el que se desenvuelvan. La escuela puede contribuir al fortalecimiento y enriquecimiento de los valores propios del individuo, de aquellos que se han adquirido y han sido fomentados en el núcleo familiar.

El mundo globalizado en el que vivimos, la formación de los niños se desarrolla de forma distinta a como era en las generaciones anteriores. Partiendo de este punto sabiendo que al nacer desconocen los roles, las normas, las pautas y los valores morales y sociales de su comunidad, los padres nos convertimos en facilitadores de experiencias y relaciones que posibiliten su madurez social. Por lo cual resulta básico aprender a vivir juntos y es esencial educar desde la infancia las normas por las que se rige, o debería regirse, esta convivencia. La educación temprana es aquella encaminada al desarrollo de la personalidad, y de los valores que nos permiten esa convivencia, hasta el máximo de sus posibilidades. Podemos definir un valor como un elemento real, deseable, objetivo y conveniente al ser humano que lo interioriza a través de la experiencia individual y se convierte en una norma moral de comportamiento.

Los niños en las primeras etapas del desarrollo, se abren al conocimiento de sí mismo, del mundo que le rodea y de las personas de su entorno, es decir, se educa influenciado por el ambiente en que se desenvuelve. Este ambiente debe ofrecer unos modelos de roles y valores positivos.

El punto central de esta formación es la observación de reglas de conducta que son socialmente aceptadas, normas que los niños y niñas asimilan en su actividad y en la comunicación con los adultos y el mundo circundante, y que les permiten regular su conducta de manera mucho más efectiva que en etapas posteriores. Es decir valores que refuercen las actitudes que promuevan en los niños el conocimiento de sí mismos para que sean capaces de desarrollar actitudes positivas, responsables con respecto a sus acciones consigo mismo y los demás, adquirir habilidades para expresar argumentos adecuados y capacidad para regular sus emociones, dando razones frente a las reacciones impulsivas.

¿Y que hago Yo como padre?

La primera recomendación regala a tus hijos 10 minutos al día para conocer las cosas que sus niños sienten y necesitan, para crecer sanos.


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